1 DE MARZO DE 2010

LA GENÉTICA MENDELIANA
Cuando Gregor Mendel, un monje checo, comenzó a hacer experimentos con guisantes a mediados del siglo XIX, existian dos grandes teorias sobre la herencia biológica. La primera aseguraba que los rasgos de los padres se funden juntos y por igual para crear al hijo; la segunda, que es el entorno en el que éste es concebido el que determina sus rasgos. A Mendel no le convencia ninguna de las dos
 
En sus frecuentes paseos por los jardines de su monasterio, Mendel se fijó en la simpleza de rasgos de la planta del guisante común ( Pisum sativum ). Se dio cuenta de que sus flores eran o blancas o púrpuras ( nunca una mezcla de ambos colores ) y que sus vainas eran o amarillas o verdes. Los tallos eran o largos o cortos, y las semillas, redondeadas o arrugadas. En total detectó siete rasgos que nunca parecian mezclarse entre si, y a partir de ahi comenzó a investigar. Cuando mezcló guisantes de vaina verde con otros de vaina amarilla, sus frutos siempre resultaban ser verdes. Pero cuando mezcló esta primera generación entre si, un cuarto de sus frutos salieron amarillos. Lo mismo sucedió con los tallos. Cuando mezcló guisantes de tallo largo con otros de tallo corto, la primera generación que obtuvo fue de tallo largo, pero un cuarto de los nietos salió con tallo corto. Esta pauta le hizo concebir lo que luego se conoceria como alelos, genes y carácter dominante y recesivo. En esencia, llegó a la conclusión de que cada planta recibia por cada rasgo ( o gen ) determinado una unidad de herencia ( o alelo ) de cada padre. Aunque sólo uno de esos alelos termina manifestándose ( el dominante ), ambos tienen la misma posibilidad de ser transmitidos a la siguiente generación. De esta forma, después de que un guisante de tallo largo se junte con otro de tallo corto, su fruto contará con un alelo dominante que le hará largo y con otro recesivo que le haria corto. Todos parecerán largos, pero todos portarán también el alelo que les haria cortos. Cuando en la siguiente generación se crucen entre si, un cuarto de los frutos tendrá dos alelos que los harán largos, dos cuartos tendrán un alelo largo y otro corto ( y por tanto tendrán el tallo largo ), y el cuarto restante tendrá dos alelos que los harán cortos. Esta sencilla conclusión es la base de la genética moderna y explica por qué algunos rasgos parecen saltarse una o varias generaciones
DATOS DE INTERÉS
1. Entre 1856 y 1863, Mendel cultivó e hizo pruebas con unas veintiocho mil plantas de guisantes
2. Aunque mantenia unos registros excelentes, sus resultados asombraron años después a los cientificos por su extrema exactitud. En general, se sospecha que los sesgó para que confirmaran sus hipótesis, maquillando para ello sus datos
3. Su obra fue en gran parte ignorada en vida de Mendel, que murió en el anonimato. Los botánicos redescubrieron sus trabajos en 1900. Entonces el estudio de la genética cambió para siempre
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